martes, 30 de diciembre de 2008

Mis comienzos con la corneta muda....

Querida vecina...

no podría terminar el año sin que le anuncie la llegada de un nuevo instrumento a mi colección. Sus ganas por descubrir nuevos horizontes dentro de la música le llevarán a conocer el sonido -todavía en bruto- de mi nueva y flamante corneta muda renacentista. Es por ello, que mis pulmones y mi diafragma ya están trabajando para, en un futuro todavía algo lejano, llevarla de la mano por el mundo de la música antigua.


Sé que hoy habrá disfrutado de mis primeros pasos, pues me consta que se escucha la calidez de este instrumento por todo el bloque, hasta el infinito... y más allá. Y también sé que este sonido le llega al alma. Por ello dejo aquí un breve fragmento de mi ópera prima todavía inconclusa:



Está disfrutando de la audición, ¿verdad? Se lo agradezco.

Por si todavía no me ha visto con el "cacharro" a cuestas... le presento oficialmente a mi querida cornetita. Aquí unos documentos gráficos:





Por cierto, ahora volveré a tocar para deleitar sus finos oidos y, cómo no, felicitarle las fiestas y que el 2009 sea mucho más musical que el año anterior.... (de eso me encargaré yo, no se preocupe).


Sin más... espero que siga disfrutando de mis primeros emocionantes pasos.

Recomiendo que se lea, también, la primera parte de la historia: http://antiqvae.blogspot.com/2008/09/mi-querida-vecina.html

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo también quiero una vecinita tan agradecida!!!así da gusto!!! Has probado ya con la canción de campanitas de lugar??? Es un temazo. Seguro que le encanta.

el Tiu Cancho dijo...

¡¡Pues sí que hay que soplar, sí!!

Ramiro Albino dijo...

me muero de risa!!, hace tiempo que no veía algo tan bizarro y divertido.

Felicitaciones y SALUDOS A TU VECINA!

y ánimo con la corneta, que es un instrumento tan maravilloso

Laura* dijo...

Buenísima la dedicatoria a tu vecina, eso deberíamos hacer todos. T sigo, saludos!

Laura* dijo...

Buenísima la dedicatoria a tu vecina! Eso deberíamos hacer todos! Te sigo, saludos!