miércoles, 7 de noviembre de 2007

La "Malibrán"


María Felicia García Sitjes "La Malibrán"

Hija de Manuel Vicente del Pópolo García, del que ya hablaremos en otra ocasión. Embajadora de "lo español". En su debut actúa como suplente en "El Barbero de Sevilla".

La Familia:


El padre, Manuel García, su instructor, fue uno de los tenores más famosos de Europa. La madre, Joaquina Briones, una cantante prolífica. Su hermana, Pauline Viardot-García, cantante de gran prestigio y una de las mujeres más relevantes de la cultura europea del siglo XIX. Y su hermano, el maestro de canto Manuel Patricio Rodríguez García, inventó el laringoscopio. Una familia dedicada al mundo musical al completo. Al abuelo desconocido de La Malibrán se le atribuye un origen gitano-italiano, por el extraño apellido del Pópolo y el de Rodríguez.

Ella, “la Malibrán”:

La diva más famosa y admirada del siglo XIX. Representante del espíritu romántico y de “lo español” en todos los ámbitos artísticos por toda Europa y América, donde encandila a todo el público y muchos corazones.

La Malibrán, de belleza morena y sensual, de carácter apasionado y vibrante, de gran personalidad y, naturalmente, una voz y un talento escénico absolutamente prodigiosos para toda la crítica y todos los públicos.

Su primer hijo, Manuel, nació en 1805. Cuando Joaquina estaba encinta por segunda vez estalla la Guerra de la Independencia. Manuel García no quiso colaborar con José Bonaparte, ni ver cómo derrotaban a su patria. Se va a París, triunfa como tenor y allí nace María Felicia.
En 1811, gracias a Napoleón, huyen a Nápoles, donde entablan una estrecha y duradera amistad con Rossini, que escribió para la voz de Manuel varias obras: El Barbero de Sevilla con la que se consagró. Y allí debutó y triunfó clamorosamente, con sólo seis años, María Felicia García.

En 1815 llega la guerra a Nápoles y se desencadena una mortal peste. Consiguen huir hasta París, pero su padre mete a su hija interna en Hammersmith, un colegio religioso cerca de Londres. María Felicia sale a los 16 años con cinco idiomas en su saber.

Vuelve con la familia y debuta, en 1825, a propuesta del propio Manuel García como suplente de la suplente en El Barbero de Sevilla en Londres; luego marchó a París. Todos se rendían a los talentos de María Felicia pero el que nunca estaba satisfecho era Manuel, su padre, que decide que marchen todos a Nueva York donde presentan una compañía familiar.

El amor llama al corazón de Felicia. En el barco se enamora de ella el hijo de Robert Owen, famoso promotor inglés del socialismo utópico. La familia hizo buena amistad con él. El poeta Fitz-Greene Halleck, también perdió la cabeza por María Felicia y ella aceptó su propuesta de matrimonio, pero el padre también la vetó. Meses después, de la noche a la mañana, se casa con un banquero llamado Malibrán, el padre no pudo oponerse. El marido era un estafador que terminaría en la cárcel. Obligó a María Felicia a retirarse de los teatros y de forzarla a recorrer México pagando deudasl. Desde este período, María Felicia sería conocida como La Malibrán.

El marqués de Lafayette se enamora de la cantante y ejerce de su protector. No se sabe si ella le correspondió o sólo le agradeció su caballeroso comportamiento desde el escenario. Lafayette consiguió la anulación del matrimonio civil por un truco legal así como el eclesiástico.

Desde 1830, La Malibrán fue la reina de los escenarios de Europa. En 1830 se enamora de Bériot, un violinista belga con el que se marcha a vivir y tienen un hijo. Muere Manuel y ella se hace cargo de toda la familia.

En 1836, La Malibrán se convierte en Madame Bériot. El día anterior a un concierto en Inglaterra cae del caballo y la arrastra golpeando la cabeza contra el suelo. Se recupera y sigue cantando aunque sufre continuos desvanecimientos. El 14 de septiembre de 1836 actúa en Manchester y en las repeticiones cae fulminada en el escenario. Se mantuvo con vida nueve días más. Muere con 28 años y era la cantante más famosa del mundo.