jueves, 12 de marzo de 2009

Entrevista a Raúl Angulo Díaz


Entrevista a Raúl Angulo Díaz con ocasión de la publicación del primer volumen de la obra selecta de Diego Pérez de Camino


Marta Serrano Gil: ¿Qué te lleva a empezar a investigar sobre Camino?

Raúl Angulo: No hay una razón especial. Ni siquiera fue el primer autor que transcribí. Pero tras transcribir algunas de sus obras, me gustó mucho el encanto y la naturalidad que transpiran sus composiciones. Además, me atrae el hecho de que sea un compositor “maldito” para la musicología, que en general desprecia a los maestros “menores” de la segunda mitad del siglo XVIII.

M.S.G: ¿Cuál puede ser la razón por la que los musicólogos no le dan importancia a la música española del siglo XVIII?

R.A.: Las razones son varias y tienen que ver con la historia de la musicología española y su tradición ideológica. Por un lado, la musicología nacionalista considera que en el siglo XVIII la música española se apartó de sus raíces típicamente españolas para componer al estilo italiano. Camino sería para ellos un autor excesivamente italiano, interesante tan sólo por algunos pasajes característicamente españoles y populares de algunos de sus villancicos. Por otro lado, la musicología de signo católico considera que, por influencia de la ópera italiana, los maestros de capilla en el siglo XVIII hicieron una música excesivamente profana, de una espiritualidad muy superficial, poco adecuada a la dignidad del tiemplo y no apta para la liturgia. Camino sería para ellos un ejemplo característico de esta degeneración de la espiritualidad en el siglo XVIII, con sus villancicos humorísticos y populares y sus grandes arias Da Capo. Y en tercer lugar, lo que llamo “musicología de la homologación” considera la música española en general, y la de Camino en particular, como atrasada musicalmente respecto a lo que se hacía en Europa, y en concreto, respecto al clasicismo vienés de Haydn, Mozart y Beethoven.

M.S.G: ¿Cómo definirías, a grandes rasgos, las composiciones musicales de Camino? ¿Qué te parece que busca transmitir el compositor con su música?

R.A.: Creo que Camino se sitúa dentro de la escuela tradicional de maestros de capilla en España. Supongo que creía que su misión era poner en música lo más adecuadamente posible el texto, sea un Miserere en latín o un villancico de Navidad. Al hacer esto, su música podría parecer demasiado “teatral” o dramática a los compositores “ilustrados”. Destaca, como una característica personal de Camino, su gusto por recrear ambientes pastoriles de un modo estilizado.

M.S.G.: ¿Qué experiencia tienes de Camino?

R.A.: He colaborado en varias ocasiones en la interpretación en concierto de obras de Diego Pérez de Camino y también he producido un disco para la catedral de Santo Domingo de la Calzada dedicado íntegramente a este compositor. Se trata de música muy agradecida que gana muchísimo con la interpretación. En la partitura a veces parece muy sencilla e incluso pobre, pero interpretada tiene mucho encanto. Al público le gusta, porque es música inteligible, agradable y con su punto de virtuosismo en los cantantes. Y tiene la cualidad notable de que no cansa tras muchas interpretaciones.

M.S.G: ¿Qué lugar ocupa Camino en la música del siglo XVIII?

R.A.: Camino forma parte de lo que podríamos llamar “la escuela de Burgos”, compuesta por Francisco Hernández Illana (ca. 1700-1780) y sus discípulos. Illana mezcló – mejor habría que decir yuxtapuso – el estilo tradicional español del siglo XVII y el nuevo estilo de Corradini y otros italianos del siglo XVIII. Su estilo es bastante personal, muy brillante y melódico. Y sus villancicos están llenos de humorismo y sátira. Esta escuela contrasta con la escuela de Zaragoza que se estableció tras la llegada de Francisco García Fajer a Zaragoza en 1756, después de haberse formado en Italia. García Fajer intentaría imponer un estilo musical que hoy llamaríamos “clásico”, de períodos regulares y orquestación cristalina. También pretendió desterrar el uso de la lengua vulgar en la música eclesiástica y, por supuesto, eliminar todo ingrediente humorístico y dramático. Diego Pérez de Camino se mantiene fiel a los principios de su maestro, aunque se aprecia en sus obras más tardías cierta influencia de la escuela de Zaragoza.

M.S.G: Todas las publicaciones son autofinanciadas. ¿Buscáis financiación de algún tipo – Universidades, Administraciones, Cajas de Ahorro… - para futuras publicaciones?

R.A.: No, no buscamos financiación. Quizás más adelante, si hay alguna institución interesada en nuestro trabajo. Hemos creído conveniente crear un proyecto ágil, abierto, a fin de dar a conocer la mayor cantidad de música posible. En este sentido, creemos que la publicación bajo demanda que ofrece Bubok es lo más adecuado a nuestros propósitos, ya que el coste por publicación es mínimo, y somos conscientes de que la demanda de este tipo de publicaciones es muy limitada.

M.S.G: ¿Qué objetivos os marcáis a corto, medio y largo plazo para con la música española?

R.A.: Por ahora no tenemos más objetivos que el de publicar partituras y algún estudio sobre los autores trabajados. Para que nuestras ediciones sean finalmente interpretadas y ofrecidas al público –ya que ese es nuestro objetivo final- hemos establecido colaboraciones con algunos intérpretes especializados en interpretación histórica.
Visita www.arshispana.com, lugar donde se encuentra esta entrevista y toda la información perteneciente a este favorecedor proyecto para la música española.